La historia vuelve al hospital de 2005. Daisy, ya muy vieja, le pide a su hija que la lleve al almacén donde está el reloj que gira hacia atrás. Mientras el agua del huracán comienza a inundar las calles, ella muere con una sonrisa. El reloj continúa su giro eterno en reversa, simbolizando que quizás, en algún universo paralelo, el tiempo es solo una ilusión. Quince años después de su estreno, El curioso caso de Benjamin Button sigue siendo relevante. En una época obsesionada con la juventud eterna y los filtros de belleza, esta película nos recuerda que el verdadero valor no está en evitar las arrugas, sino en amar a pesar de ellas. Es un bálsamo para quienes temen el envejecimiento, y una lección para quienes desean vivir cada etapa sin prisa, pero sin pausa.
Esa misma noche, nace Benjamin Button. Pero su nacimiento es monstruoso: tiene la apariencia física de un hombre de 80 años, arrugado, artrítico y al borde de la muerte. Su madre muere en el parto. Su padre, Thomas Button (un magnate del botón), horrorizado, abandona al recién nacido en la escalinata de un asilo de ancianos.
Introducción: La Fábula que Desafía la Lógica del Tiempo En el vasto panorama del cine moderno, pocas películas han logrado capturar la fragilidad y la grandeza de la existencia humana con la misma poesía visual y melancolía profunda que El curioso caso de Benjamin Button . Estrenada en 2008 bajo la dirección del aclamado David Fincher (conocido por su estilo oscuro en Seven y Fight Club ), esta cinta representa una anomalía fascinante en su filmografía: una historia de amor épica envuelta en el realismo mágico. pelicula el curioso caso de benjamin button
Saltamos al 11 de noviembre de 1918, el día que terminó la Primera Guerra Mundial. En Baltimore, el relojero Thomas Button termina un gigantesco reloj de estación para la ciudad. Trágicamente, su hijo muere en la guerra, así que el relojero construye un mecanismo que gira hacia atrás: un intento simbólico de devolver el tiempo a los días en que su hijo estaba vivo, una metáfora perfecta del tema central de la cinta.
Es allí donde Benjamin es adoptado por Queenie (Taraji P. Henson), una trabajadora de piel cálida y corazón enorme que lo cría como su propio hijo. Queenie es la columna vertebral emocional de la primera parte: ella ve al "milagro" más allá de la deformidad. En el asilo, Benjamin crece rodeado de muerte, decadencia y vejez, pero extrañamente, su cuerpo comienza a fortalecerse y rejuvenecer a medida que los años pasan. Mientras todos a su alrededor se debilitan, él se vuelve más joven y fuerte. La historia vuelve al hospital de 2005
Si aún no la has visto, prepárate para una experiencia que te hará reír, llorar y mirar el espejo de forma diferente. Y si ya la viste, como el reloj de la estación, probablemente querrás devolver el tiempo para sentirla como la primera vez. El curioso caso de Benjamin Button no es una película sobre unmonstruo o un fenómeno de circo. Es una película sobre todos nosotros, navegando en direcciones opuestas hacia el mismo final. Al final, como dice Benjamin en su carta a Daisy: "No importa lo que hagas, siempre llegarás tarde a tu propia vida. Así que mejor haz que valga la pena."
En los Premios Óscar de 2009, obtuvo 13 nominaciones (incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor para Brad Pitt), pero solo ganó 3 (Efectos Visuales, Maquillaje y Dirección de Arte). Perdió la estatuilla principal ante Slumdog Millionaire , otra película sobre el destino y el tiempo. Advertencia: Spoilers a continuación. El reloj continúa su giro eterno en reversa,
Basada libremente en el cuento homónimo de 1922 de F. Scott Fitzgerald (autor de El gran Gatsby ), la película transforma una premisa fantástica —un hombre que nace con la apariencia de un anciano y rejuvenece con el paso del tiempo— en una meditación universal sobre la muerte, el destino y la aceptación. Protagonizada por Brad Pitt (en una de las actuaciones más matizadas de su carrera) y Cate Blanchett, esta obra maestra de 166 minutos no es solo una hazaña técnica de efectos visuales (por la cual ganó el Óscar a Mejores Efectos Visuales), sino un espejo emocional donde el espectador confronta su propia relación con el tiempo. La historia comienza en el Nueva Orleans de 2005, mientras el huracán Katrina se acerca. Una anciana llamada Daisy (Cate Blanchett) yace en un hospital, pidiendo a su hija Caroline que lea en voz alta el diario de un hombre llamado Benjamin Button.